Instan rescatar la industria nacional, “vapuleada por políticas nacionales”

El secretario de Ciencia y Tecnología, el ingeniero Julio Aráoz, consideró que desde el Gobierno Nacional «pretendan llevarnos como el cangrejo caminando para atrás al siglo XIX al decirnos que nos vamos a salvar con una sola cosecha», instando a «recuperar la industria nacional» y «nuestra capacidad de decisión en torno hacia la orientación del país que necesitamos».
Así lo manifestó al hablar en la inauguración de la obra educativa número 1342 de la gestión del gobernador Gildo Insfrán: la Escuela Secundaria Técnica 7 «Vicente Arcadio Salemi» en el barrio capitalino Eva Perón, donde se habilitaron estructuras edilicias equipadas con maquinarias y equipos de avanzada.
En ese marco, el ingeniero Aráoz comenzó su alocución aludiendo a los inicios de la educación técnica en la Argentina, destacando la creación de la Universidad obrera nacional creada por el expresidente Juan Domingo Perón, que después con el correr de los años se transformó en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
Hizo notar que por pedido del gobernador Insfrán desde la Secretaría y el Instituto Politécnico de Formosa «se colabora codo a codo para poder cooperar y fortalecer todo esto que tiene toda la pasión de los docentes y que lo vemos materializado en las aulas talleres».
El funcionario explicó que las mismas «son totalmente distintas a las nuestras, cuando ya hace tiempo pasamos por las escuelas industriales», detallando que «vemos una mesa con sillas alrededor, en la que los estudiantes trabajan asistidos por profesores para la solución de problemas concretos, éste es un cambio de paradigma importante y lo están llevando cabo con el diseño, la elaboración y toda la planificación nuestros docentes».
Los estudiantes, valoró, «van a la resolución de problemas y entonces uno le encuentra el sentido a las clases teóricas porque todo ese paquete de conocimientos va acompañando la demanda práctica en la medida en que el proyecto va evolucionando, con un vínculo muy fuerte con la realidad».
«De lo contrario no vamos a poder generar los vínculos necesarios para facilitar no sólo la inserción en el mundo del trabajo sino también aquellos esquemas de autoempleo a los que tanto esfuerzo se les pone desde el Estado, en su rol de generador de oportunidades y ámbitos en los cuales se pueda desarrollar la actividad de producción de bienes y servicios», significó.
A su vez, remarcó que «vamos a encontrar los talleres diseñados a propósito para que sirvan no sólo para los ciclos de la escuela secundaria, sino también para aquellas labores de formación profesional».
«Y todo eso se resume en un número: en esta populosa barriada hay 1100 alumnos en el sistema de educación secundaria y 300 en formación profesional -resaltó Aráoz-. Existiendo otras ofertas educativas que quizás ofrezcan obtener un título en menos tiempo, acá tienen una afluencia importancia y un fuerte reconocimiento. Eso está indicando también la valoración de la comunidad acerca de la tarea que se lleva a cabo aquí y un alto compromiso por otros servicios que la institución presta, como los talleres terapéuticos».
Cambio de rumbo
En el tramo final de su discurso, el secretario de Ciencia y Tecnología subrayó que «la educación técnica, en este repaso histórico, ha ido de la mano a la evolución de la industria nacional».
«Cuando en momentos de nuestra historia se la castigó duramente y la Argentina perdió su capacidad de decidir, quedó atormentada por una falta de visión que decía que podíamos hacer otras cosas y no industria», lamentó, reprochando que «otras más arriesgadas y hasta diría delirantes que pretenden llevarnos como el cangrejo caminando para atrás al siglo XIX al decirnos que nos vamos a salvar con una sola cosecha. Como está sucediendo en pleno siglo XXI, lo cual es lamentable».
Planteó que «esto nos impone un deber altísimo, porque en esto de la empleabilidad, de generar trabajo y de generar oportunidades, el contexto tiene que sr favorable, de lo contrario todos estos jóvenes que tienen vocación técnica y están aquí no van a poder desarrollarse en su lugar, porque estamos en un país que debe cambiar de rumbo en lo que hace a la política socio-económica».
«Tenemos que recuperar la industria nacional pero fundamentalmente nuestra capacidad de decisión en torno hacia la orientación del país que necesitamos», instó el ingeniero Aráoz, haciendo notar que «los hechos son elocuentes: de diez máquinas prácticamente cuatro son solamente las que están en funcionamiento, bajo el pretexto irresponsable de que es más barato comprar afuera. Eso lo vamos a cambiar, de pasión se trata, y desde Formosa tenemos un alto compromiso y trabajamos para que eso suceda», finalizó.